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Hisae Ikenaga

Hisae Ikenaga. Andamiajes domésticos

24 Sep 2026 - 29 Ene 2027

Hasta el 29 de enero puedes visitar en DIDAC la exposición «Andamiajes domésticos», de Hisae Ikenaga. Formada entre México, Japón y España, la artista nos invita a mirar de otra manera los objetos y estructuras que nos rodean. Una gran estructura modular y móvil evoca los conductos ocultos de nuestras casas y el mobiliario urbano tubular: barandillas, pasamanos y aparcabicis que a la vez controlan y facilitan la vida en la ciudad. La acompañan obras de pared que funcionan como muebles «aplanados», con ecos de la silla Wassily de Marcel Breuer, a los que se suman pequeños objetos cotidianos (una percha, una cartera, un plumero) que introducen ironía. La cerámica completa el recorrido como material ligado al hogar y a la arqueología de lo cotidiano, y reivindica los trabajos femeninos que han sostenido la vida en común. Una mirada crítica al hábitat contemporáneo y a cómo nuestras estructuras moldean nuestra forma de vivir.

Hisae Ikenaga pasa tiempo reflexionando sobre los objetos y sobre las técnicas, buscándoles el alma. A ella le gusta investigar cómo funcionan las cosas y la manera en que son producidas. También le interesa la arqueología en tanto en cuanto permite revelar la cotidianeidad del pasado, y le gusta jugar con la idea de que su trabajo puede funcionar en cierto modo provocando una similar atención sobre los objetos que nos rodean.

Formada entre México, Japón y España, su trabajo rezuma, desde los inicios de su carrera, cierto eco de mestizaje. Una lucha interna entre la adecuación al sistema industrial ampliamente implantado en Europa, una industrialización a medias, la vivida en México, y el eco de toda la tradición japonesa, entre la tecnificación más novedosa y el respeto al trabajo artesano. Como un camino vital entre el pasado, el presente y el futuro, un tránsito en el que ella se apresura a rescatar muestras de nuestra forma de vivir.

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El trabajo de Hisae en relación con los objetos tiene que ver muy claramente con la propiedad de la función. “Existe una gran diferencia entre el gran diseño y lo que llega a lo popular. Lo que llega a lo popular es algo totalmente deformado”, dice Hisae Ikenaga. En Andamiajes domésticos, una gran estructura modular, adaptable y móvil, nos introduce en el universo de aquellos diseños ocultos en el interior de nuestros hogares y edificios; estructuras que suman una maraña de conductos que habitualmente no se ven, pero conforman la parte interna de nuestros hogares. También nos lleva a pensar en las estructuras tubulares de nuestro mobiliario urbano; con las pasarelas, pasamanos, elementos de agarre de contenedores y bicicletas. Todos estos elementos cuentan con una doble función de delimitación y control, pero también sirven como elementos de ayuda y actúan como facilitadores para toda nuestra vida en la ciudad, su naturaleza aparentemente simple esconde una paradoja que informa de las constantes contradicciones de nuestras formas de organización social.

Junto a esta gran intervención Andamiajes domésticos recoges obras de pared que funcionan como muebles contraídos. Son objetos a los que se ha robado su tridimensionalidad para convertirlos en piezas cuyo carácter es casi pictórico, plano, suspendido. Los tubos cromados y los colores de los tableros funcionan como elementos básicos de su forma y nos llevan al universo de muebles tubulares como la silla Wassily, la primera silla tubular diseñada en los años veinte por Marcel Breuer mientras era profesor en la Bauhaus. En ellos se apoyan una serie de pequeños objetos olvidados. Una percha, una cartera, un rastrillo, o un plumero, humanizan el espacio de las obras, les roban un posible carácter minimalista para acercarlas a la ironía del encuentro. Como dice la artista, “me gusta que las piezas choquen con ciertos detalles”.

La cerámica es otro de los materiales clave de los procesos artísticos de Hisae Ikenaga presente en Andamiajes domésticos. Este material tradicionalmente ha estado asociado a objetos que se encuentran en la casa, a enseres que vinculamos a los actos de nuestra vida cotidiana y también a ciertos muebles, así como a piezas decorativas.

La cerámica para la artista tiene que ver con el habitar y forma parte del hogar, llenando nuestras arquitecturas y sirviéndonos en nuestro día a día. También guarda una relación clara con ciertos materiales arqueológicos que cuentan una historia sobre lo cotidiano, que informan de historias no contadas, muchas de ellas relacionadas con los quehaceres femeninos que han sostenido las sociedades a lo largo de la historia y que han sido minimizados y ocultados, despojándolos de la importancia que realmente han tenido como sostén del entramado más íntimo de nuestras vidas en comunidad.

En definitiva, el trabajo de Hisae Ikenaga está plagado de imágenes a través de las cuáles nos invita a repensar el hábitat contemporáneo de una forma crítica y teniendo en cuenta cómo las estructuras generadas por nosotros tienen un impacto en el paisaje y el hábitat, pero también en nuestras formas de vida e incluso en nuestra organización como sociedad.

Mónica Maneiro Jurjo (Comisaria)

Apoyo de la Deputación da Coruña y Kutur lx Arts Council Luxembourg
Apoyo a la producción: Konschtal Esch y Fundación Schleicht Lentz

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