Isabel Coixet es una de las cineastas españolas más prolíficas y premiadas. En los últimos años explora el lenguaje narrativo del collage, una práctica que, como su cine, invita al espectador a reconstruir significados desde fragmentos.
Isabel Coixet es una de las cineastas españolas más prolíficas y premiadas, con 14 largometrajes, siete documentales y diez Premios Goya, más que ninguna otra directora en la historia del cine español. En 2020 recibió el Premio Nacional de Cinematografía, y en 2015 fue condecorada con la Medalla ‘Chevalier des Arts et des Lettres’ por el Ministerio de Cultura francés.
Desde hace años, Coixet explora otro lenguaje narrativo: el collage. Una práctica que, como su cine, invita al espectador a reconstruir significados desde fragmentos, a habitar lo inacabado, lo ambiguo. Sus obras, hechas con recortes, fotografías antiguas, cartas y objetos encontrados, remiten a los storyboards clásicos de Hollywood, pero también a la tradición vanguardista de Hanna Höch o Kurt Schwitters. Son piezas que nacen del desvío, la deriva, y proponen una desobediencia sutil: salir de la zona de confort y reaprender a mirar.
En 2025, Coixet ha presentado una selección de estas obras en el Museo Thyssen-Bornemisza, dentro de la exposición Aprendizaje en la desobediencia, comisariada por Estrella de Diego. La muestra recoge medio centenar de collages realizados entre 2021 y 2024, donde se mezclan objetos encontrados, materiales efímeros, trazos pictóricos y una narrativa visual íntima, profundamente personal.
Por primera vez, la Galería Max Estrella muestra sus Italian Collages, una serie concebida durante el rodaje de su último largometraje en Roma. En ellos, Coixet transforma imágenes propias y ajenas en superficies táctiles, casi tridimensionales, donde el tiempo se pliega y la memoria colectiva y la identidad individual se entrelazan. Como en su cine, no basta con mirar: hay que recomponer, entre líneas y silencios, lo que no se dice del todo.