Bernardí Roig presenta la instalación ¡HEMOS LLEGADO AL INFIERNO! en el Museo de Mallorca, el tramo final de un proyecto del artista con los Toros de Costitx como imagen referencial.
El proyecto, organizado por Es Baluard Museu d'Art Contemporani de Palma, forma parte de la Biennale B y está comisariado por Sofía Borrás y Jackie Herbst.
Mediados de septiembre de 2025. En el Museo de Mallorca hay un gran bodegón, un relicario de escombros dispuestos en un altar de nueve metros de largo donde descansan, atravesados por un trompe-oeil electrónico, los presuntos restos del naufragio opulento de la memoria.
Es una montaña de fragmentos desamparados que intenta formalizar una ausencia. Esta ausencia son los Toros , los originales de bronce, que están colgados en las paredes del Museo Arqueológico de Madrid y enjaulados en el eterno reclamo de su devolución en el Museo de Mallorca.
En la colección del museo hay cuatro vaciados de yeso envejecido que simulan la piel de bronce de estas cabezas; dos copias realizadas en los años treinta y otras dos en los años ochenta. Ahora, en esta instalación, están acompañadas de una cordillera de escombros, trozos y recortes de memoria descosida. Hay orejas, cuernos, lagrimeros, morros, ojos y pliegues de yeso; también polvo, mucho polvo, toda una metralla residual del proceso que intenta, aún, atrapar la apariencia, sólo visible en el instante del relámpago. Es la ilusión óptica de una presencia que todavía no ha llegado. Sigue en Madrid.